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La mala cocina PDF Imprimir E-Mail

Por VADIM VIDAL

Para algunos la comida es algo escencial. Placentero, absolutamente hedonista. Artístico si se quiere. Para otros es sólo una forma de mantenerse con vida. Como sea. El punto es que hay sabores que no necesariamente tienen que ver con la gran cocina que uno recuerda aparejado a momentos. Esto sería mi lista aleatoria de mi vida poco sibarita.

 1.- Huevo a la ostra: mi novia dice que es un asco y que jamás nunca permitirá que le convide esa asquerosidad a nuestra hija. A mi me encanta por lo precario. Solo dos huevos, limón, pan tostado, sal y a untar. Un clásico familiar cultivado por mi viejo. No se qué cualidades nutritivas tendrá, pero me acuerdo que mi viejo me preparaba casi todas las mañanas uno. No salí Rock Balboa, pero tampoco un enfermizo. Mi hermana elegía a la copa y yo a la ostra. Medio crudos los dos. El alimento total decían en la tele.

2.- Piure. Crudo también y a puro yodo. Lo comíamos en Quintero cuando íbamos de chicos. Lo venden en bolsitas con agua. Lo bañábamos con limón antes de volver a bajar a la playa la tarde entera. Lo dejé de comer cuando me enteré que la parte negra se debía a la dieta típica de los bivalvos que crecen pegados a la costa. Muy cerca de donde llegan los ductos del alcantarillado.

3.- Sopaipillas con pebre: la mejor mala comida callejera. Un rito universitario que han intentado desplazar con sandwicherias para el bajón, arrollados primavera en carro y hamburguesas de carne de soja. Pero son las reinas de la chatarra chilena. Algunos le ponen mostaza, otros pebre. Mis favoritas: las que están a la salida de la escuela de derecho de la Chile. Con un pebre verde asombroso. Grasa saturada para las masas.

4.- Ensalada en bolsa: Parte de la base alimenticia de mi vida independiente anterior a los 30. De las que venden a la salida del supermercado. Trescientos pesos, más huevo duro cocido en el tazón de loza que ponía sobre el anafre de dos quemadores. Eso, el PC de tarro encendido sin conexión y el disquete que llevaba al cyber con lo que había escrito para enviarselo a editores que nunca publicaban nada.

5.- Pan Pita: Los que me preparaba mi novia en las primeras mañanas que pasábamos juntos. Unos sandwiches con queso crema, trozos de pimentón sofritos, palta y tomates. Me comía tres y después me iba a la casa para no volver a comer en toda la tarde.

6.- Hamburguesas de gluten: La razón de ir a Earthdance. Íbamos a eso no más. Nada de rave, ni fluor, ni manguerearse. Hacíamos hambre y al Govindas por nuestras cangreburgers.

7.-  S-26 Gold: Nuestra pequeña ruina familiar hasta el sexto mes de vida de nuestra guagua. Diesisiete lucas el tarro y un sabor horrible. La primera vez que le vamos a decir a nuestra hija que algo malo es nutritivo. Después vinieron lo colados naturales sin sal (asquerosos) y la compota de manzana (algo mejor). El consuelo es que tendrá toda una vida para saborear las delicateses enumeradas anteriormente.

Foto: Sergio Majluf, www.purobueno.com


Vadim Vidal
Acerca del Autor:
VADIM VIDAL
Vadim Vidal tiene 34 años. Estudió Literatura en la Universidad Católica y Periodismo en la Universidad de Santiago. Desde el 2002 escribe en El Mercurio: Zona de Contacto en papel, Sociedad y Actividad Cultural, además de revista Wikén. Actualmente es coordinador periodístico de zona.cl. Fue editor de la revista literaria Barco Ebrio, del colectivo del mismo nombre. Tiene una hija que se llama Guadalupe y una pareja que se llama Carola, quienes ocupan el podio de sus preocupaciones. Al cierre de esta edición aún no tenía facebook.
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Comentarios
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vdm   |190.45.69.xxx |2008-11-21 05:51:58
La biología marina no es mi fuerte. Gracias x el dato Claudio. Con razón son tan
re fuertes los piure.
claudio  - piure con dos valvas??   |152.74.101.xxx |2008-11-20 12:48:19
Vadin, el piure no es un bivalvo....los bivalvos son los con dos conchas, el
piure es un tunicado (dato rosa)
María Pastora Sandoval  - ¡Ñam!   |190.208.25.xxx |2008-11-19 12:33:38
Soy chatarrera y me encantan las sopaipillas fritas con aceite Castrol de la
calle jejej... mi marido se muere cuando le cuento que las comía... ¡pero qué
vas a comer saliendo de clases de la USACH un frío día de invierno! La
"tía" de las sopaipas te espera en la puerta, no hay cómo arrancar
jeje...

¡Saludos!
Maca  - ñam   |190.45.152.xxx |2008-11-19 12:19:24
buena la selección. Las sopaipas con pebre las vine a descubrir de grande. Antes
sólo las comía pasadas o con azúcar flor. Pero es muy importante el sabor del
pebre.
Esos sandwiches de pan pita que te hacía tu novia se "leen"
deliciosos.

saludos!
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